Galaxy Z Fold 8 ¿Cuánto tarda en cargar al 100%?
Tener un móvil con una batería que se recupere rápido puede marcar la diferencia cuando el tiempo apremia. Justo por eso, una de las primeras pruebas que quise hacer al tener el Galaxy Z Fold 8 en mis manos fue comprobar cuánto tarda realmente en pasar del 0 al 100%.
Con la batería completamente descargada, conecté un cargador compatible con carga rápida y seguí todo el proceso con un cronómetro. Si tú también quieres saber cuánto tarda en cargar al 100% el nuevo Galaxy Z Fold 8, acompáñame en esta prueba y descubre cómo evoluciona la carga.
Galaxy Z Fold 8 al 0%: primeras pruebas

Para que los resultados fueran lo más cercanos posible a un uso real, esperé a que el teléfono agotara completamente su batería antes de conectarlo al cargador. La idea era comprobar cuánto tarda en recuperar energía y cómo avanza el porcentaje con el paso de los minutos.
Nada más conectarlo, el Galaxy Z Fold 8 dio señales de vida en apenas unos segundos. Sin embargo, el indicador de carga tardó un poco más en aparecer en la pantalla. Es un detalle pequeño, pero demuestra que el móvil necesita unos instantes antes de iniciar completamente.
Carga del Galaxy Z Fold 8 minuto a minuto

Durante la prueba fui anotando el porcentaje de batería en diferentes momentos para tener una referencia clara de cómo evoluciona la carga. Para que puedas verlo de un vistazo, aquí tienes una tabla con los tiempos y porcentajes registrados durante la prueba.
| Tiempo | Nivel de batería |
|---|---|
| Menos de 10 segundos | Primera señal de encendido |
| 30 segundos | Aparece el indicador de carga |
| 5 minutos | 10% |
| 15 minutos | Más del 30% |
| 25 minutos | 50% |
| 40 minutos | Cerca del 80% |
| 50 minutos | Más del 90% |
| 1 hora | 97% |
| 1 hora y 6 minutos | 100% |
Como puedes ver, la mayor parte de la carga se concentra durante los primeros minutos. Después del 80%, el ritmo disminuye, algo completamente normal en las baterías de iones de litio para proteger su vida útil.
Nota
💡Consejo práctico. Si solo dispones de 25 minutos para cargar el Galaxy Z Fold 8, no los desaproveches. Ese tiempo es suficiente para recuperar aproximadamente la mitad de la batería y seguir usando el móvil durante buena parte del día.
¿Qué significan estos tiempos en el uso diario?
Más allá de los números, lo que realmente quería comprobar era si esos tiempos se notaban en el uso diario. Y la respuesta es sí.
El Galaxy Z Fold 8 recupera batería muy rápido durante la primera parte de la carga, así que en pocos minutos ya puedes volver a usarlo con bastante tranquilidad.
Lo que más me llamó la atención fue que, en apenas 25 minutos, ya había recuperado la mitad de la batería. En mi caso, eso fue suficiente para seguir respondiendo mensajes, revisar redes sociales, navegar por Internet e incluso trabajar un buen rato sin volver a pensar en el cargador.
¿Por qué la carga se vuelve más lenta después del 80%?

Si alguna vez has mirado el móvil mientras carga, seguramente te has dado cuenta de que los primeros porcentajes suben bastante rápido, pero cuando llega al 80% parece que todo va más despacio. No es tu imaginación, y tampoco significa que haya un problema.
Lo que ocurre es que el propio teléfono reduce automáticamente la velocidad de carga cuando la batería ya está casi llena. Así evita que aumente demasiado la temperatura y ayuda a conservar la batería en mejores condiciones con el paso del tiempo.
Por eso es normal que el último tramo de la carga requiera un poco más de paciencia. De hecho, pasar del 90% al 100% suele llevar bastante más tiempo que subir del 20% al 50%, y forma parte del funcionamiento normal del dispositivo.
¿La carga rápida del Galaxy Z Fold 8 merece la pena?

Después de completar la prueba, puedo decir que si merece la pena. Es cierto que hay móviles capaces de cargar por completo en menos tiempo, pero el Galaxy Z Fold 8 apuesta por un equilibrio entre velocidad y cuidado de la batería que, en el uso diario, termina teniendo mucho sentido.
En mi caso, pasar del 0 % al 100 % tomó exactamente 1 hora y 6 minutos, un tiempo que, aunque no rompe récords, resulta más que suficiente para el día a día.


